En esta primera entrega de sin tele no hay paraíso, no nos queda más remedio que hablar de una de las serie de más culto de todas las épocas, la serie que hizo plantearse a Obama si ser cerrajero o, por el contrario, dedicarse a la política. La serie que definió el carácter de toda una generación y que hizo que el color azul representara algo más que representar a un partido de centro derecha, la serie, con mayúsculas, que nos hizo cantar con voz de pito… LOS PITUFOS.
Los pitufos son duendecillos que viven en el bosque y desarrollan actividades como los humanos, excepto la ganadería. Suelen ayudar a otros seres ya sean mágicos o humanos. Usando la leyenda de la cigüeña, en la serie animada se sabe que los pitufos son traídos por una de éstas a la aldea cuando son bebés desde un lugar desconocido. Esto lo he plagiado de la wikipedia, vamos ahora con la cosecha propia.
Estos seres habitan una tremenda comuna en la que los habitantes visten todos iguales, desarrollan oficios distintos y viven en casas con forma de hongos, lo que da que pensar si la aldea pitufa no es sino una especie de apología al consumo de alucinógenos. Uniendo estos detalles a que el único líder viste de rojo y lleva una barba sospechosamente marxista, está claro que los pitufos son el último reducto del comunismo en el mundo imaginario.
Comunistas sí, pero muy metidos en el mainstream. Porque discos de los pitufos hay para todas las ocasiones de la vida de uno. Pitufo cumpleaños, pitufos makineros, la fiesta pitufa, el sepelio pitufante… que se yo la de cd’s que tienen editados estos curiosos seres. Además tengo entendido que tienen varios litigios con Alvin y las Ardillas, por imitar su estilo rítmico y sus voces aflautadas, así que comunistas somos, pero el mercado discográfico lo manejamos mejor que madonna.
El malo era conocido como Gargamel, un brujo poseedor del gato Azrael, cuyo interés básico es bien devorar a estos seres azules, bien usarlos para conseguir la piedra filosofal y, con ella, convertir los objetos en oro. Claro, el malo tenía que ser todo un conservador. Aunque estas dos son dos atribuciones no muy claras del mundo derechil, porque si bien les encanta el oro y todos su derivados, los neoliberales no suelen tener mal gusto en lo que al comer se refiere, y claro, una sopa de color azul… ni en el apartamento daríamos cuenta de ella…
Los personajes más conocidos son: Azrael, Gargamel, El Gran Pitufo y La Pitufita (ésta última acabó por ser conocida como Pitufina a causa del doblaje en español neutral de la serie de televisión). Entre los pitufos destacaremos a los que tienen nombres que muestran información sobre el pitufo en cuestión, así tenemos a Gruñón, Fortachón, Goloso, Vanidoso, Bromista, Granjero, Genio, Armonía, Minero, Poeta, Perezoso, Miedoso, Filósofo y Tontín; estos dos últimos con mucho apego entre sí.
Finalmente comentaros que si bien los pitufos no parecen muy inteligentes, muchas autoridades lingüísticas les consideran personas muy cultas que desarrollaron un lenguaje propio que consistía en adaptar la palabra pitufo a todos los términos que empleaban.
Así, hacer sería pitufar
Qué estás haciendo se declinaría que pitufas
Y vete a la mier… sería, que te pitufen, o algo por el estilo.
Los Pitufos
Farmacia de Guardia (delirante)
Amigos míos, esta semana ha sido una locura total en mi afición televisiva. Se que no he podido fregar, también es cierto que nunca lo hemos hecho. Se que no he podido sacar al perro, porque eso que duerme junto a la cocina es un perro ¿no?. El caso es que me vais a disculpar porque me he montado una tremenda pelotera. Culpa de los programadores de este medio, que han estado disparado indiscriminadamente todo tipo de series, todas ellas de porte nacional.
La primera de ellas ha sido una llamada Farmacia de Guardia: en esta farmacia pasa casi de todo, todos practican el cotilleo indiscriminado, y los malentendidos son continuos. La chacha es andaluza, claro, y hay un tipo pelirrojo que compra drogas a un rockabilly venido a menos. El patriarca de la casa es un golfo y siempre dice chatín. Chatín en su argot, es el equivalente a mushasho en Andalucía, define a todo ser humano.
También he visto una serie sobre un wichi. Los ladrones van a la oficina, en esta el cartel de actores era inmejorable, y salía una china muy jamona, como las de las revistas de Norma Duval. La china, que siempre va escotada, anda liada con un médico bien, que interpreta un actor que solo tiene un registro. Pero que malo es el condenado. Total, que lidia boch que es cuñada del medico, lo lleva mal con la china, porque insisto, la china esta jamona jamona.
Otra serie interesante ha sido menudo es mi padre. Aunque a priori, con este nombre parece un programa de cocina, no lo es. En la serie sale un taxista, que interpreta el fary, creador de la tonadilla currela española. El fary tiene muchos problemas ¿sabéis?, sobre todo con los niños. A los niños les a dado por salir en bicicleta a casa de un marinero que vive solo y varado. El marinero no es muy de fiar, monta barbacoas y anda liado con una pintora local, de estas que está medio majareta. En fin, que los niños tocan la guitarra, el fary canta, la pintora da las palmas, y uno al que llaman piraña practica lo que de verdad le ilusiona en esta vida, ser mozo en un mercado de abastos.
Finalmente la serie que me ha enganchado definitivamente: Al salir de clase.
Me ha gustado por muchas cosas. En ella salen quinceañeros como nosotros, con mas de 30 años. Sale la pataki, que hace de jamona, y salen todos los actores de las series de hoy en día. También aparece el negrito de Orishas en dos o tres capítulos, interpretando a un tío bueno. Se suceden las situaciones comunes en la vida de los jóvenes, que si tienen ensayo de danza clásica, que si se envían sms, y todo sucede en un instituto, en el que por cierto uno de los protas es el pelirrojo de farmacia de guardia, un poco mas crecidito, claro. Total, que cogiendo un taxi la pataki y el pelirrojo, se accidentan, y no estando disponible una transfusión del grupo sanguíneo del tío calambre, aparece el chatín, con todas las chachas andaluzas y lo arregla en un plis plás. Y… ejem, es que creo que ando un poco liado eh? Porque como todos los guiones son episodio a episodio, y todos dependen de los malentendidos entre los personajes, pues ya no me acuerdo si es el tío Poli el que arregla lo de la transfusión, o es el malo del mercado de abastos el que pone el dinero para el viaje de fin de curso.. Total, que entretenido me he entretenido mucho, pero sobre todo con la china y la pataki, ah! Y en la serie del baile, siempre que salían los vestuarios alguna chica accidentalmente enseñaba una teta, pero claro, en blanco y negro no lucen lo mismo… Bueno, espero que los programadores de la tele de ultratumba, se decidan a poner algo decente, como historias para no dormir, o la mansión de los plaf, que tanto jovenzuelo con las hormonas centelleantes… como que aburre un poco. Salud.